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Etiqueta: accidente de trabajo

Portada » accidente de trabajo
Cuando un trabajador sufre una lesión ocular durante su jornada laboral, las consecuencias pueden afectar tanto su salud como su capacidad para continuar desarrollando sus tareas habituales. En estos casos, la legislación argentina reconoce el derecho a recibir atención médica integral y una indemnización cuando quedan secuelas permanentes. Los accidentes que comprometen la visión suelen producirse por impactos con herramientas, ingreso de partículas, exposición a sustancias químicas, fuego, chispas, explosiones o golpes directos sobre el rostro. Dependiendo de la gravedad, la lesión puede provocar una disminución parcial de la visión o incluso la pérdida completa del ojo. Ante cualquier lesión ocular ocurrida en el trabajo, el primer paso consiste en informar inmediatamente el accidente al empleador. Si este no realiza la denuncia, el propio trabajador puede efectuarla directamente ante la ART para activar la cobertura correspondiente. La aseguradora tiene la obligación de brindar atención médica especializada, estudios, tratamientos, cirugías, medicamentos y toda prestación necesaria para lograr la recuperación del trabajador. Finalizado el tratamiento y otorgada el alta médica, comienza el procedimiento de evaluación de incapacidad ante la Comisión Médica de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo. Allí se determina el porcentaje de incapacidad permanente y el monto indemnizatorio correspondiente. El Baremo establecido por el Decreto 659/96 fija distintos porcentajes orientativos para las lesiones oculares. La pérdida total de la visión de un ojo representa una incapacidad del 42%. Cuando existe enucleación, es decir, la pérdida del globo ocular, la incapacidad asciende al 45%. Si además no existe prótesis ocular, el porcentaje puede alcanzar el 50%. A estos porcentajes pueden agregarse secuelas complementarias como deformaciones palpebrales, ptosis del párpado, lagoftalmos o alteraciones en las vías lagrimales, incrementando la incapacidad definitiva. Uno de los cuadros más delicados es el desprendimiento de retina. Este puede producirse luego de un golpe importante sobre el ojo o por un traumatismo violento durante el trabajo. Muchas veces requiere cirugía de urgencia y, aun cuando el tratamiento resulte exitoso, pueden persistir disminución visual permanente o incluso ceguera en uno de los ojos. Cuando el desprendimiento de retina guarda relación con el accidente laboral, la ART debe cubrir toda la asistencia médica y evaluar las secuelas para determinar la indemnización correspondiente. Durante el período comprendido entre el 1 de marzo y el 31 de agosto de 2026 se encuentran vigentes los pisos mínimos establecidos por la Resolución SRT 15/2026. La indemnización se calcula mediante la fórmula legal que considera el ingreso base mensual, la edad del trabajador y el porcentaje de incapacidad. Sin embargo, ninguna liquidación puede resultar inferior al piso mínimo garantizado por la normativa vigente. Para incapacidades permanentes parciales, el piso mínimo asciende a $97.502.420 multiplicado por el porcentaje de incapacidad determinado. Además, cuando la incapacidad alcanza o supera el 50%, corresponde una compensación adicional de $43.334.414. Si la incapacidad es total e igual o superior al 66%, la compensación adicional se incrementa hasta $54.168.018. Por ejemplo, un trabajador con una incapacidad del 15% posee un piso proporcional de $14.625.363. Si el cálculo tradicional arroja un monto inferior, deberá percibir igualmente ese mínimo legal. Es importante recordar que estos pisos se actualizan semestralmente mediante el índice RIPTE, por lo que los valores cambian periódicamente. Otro aspecto fundamental es que el trabajador no está obligado a aceptar automáticamente la propuesta económica realizada por la ART. Si considera que el porcentaje de incapacidad fue incorrectamente determinado o que la indemnización resulta insuficiente, puede iniciar las acciones legales correspondientes para reclamar una reparación mayor. Cada accidente laboral presenta características particulares y requiere un análisis médico y jurídico específico. Por ese motivo, contar con asesoramiento especializado desde el inicio permite controlar el procedimiento, revisar las pericias médicas y defender adecuadamente los derechos del trabajador. En Valdez & Asociados analizamos cada caso de manera personalizada para verificar que la incapacidad sea correctamente evaluada y que la indemnización respete tanto la legislación vigente como los pisos mínimos establecidos por la normativa.
Accidentes laborales / ART / Comisiones médicas

Indemnización por pérdida de la visión

Cuando un trabajador sufre una lesión ocular durante su jornada laboral, las consecuencias pueden afectar tanto su salud como su capacidad para continuar desarrollando sus tareas habituales. En estos casos, …

La fractura de húmero es una de las lesiones más frecuentes en accidentes laborales que involucran caídas, impactos directos o manipulación de cargas. Dependiendo de la gravedad de la lesión y de las secuelas que permanezcan luego del tratamiento, el trabajador puede tener derecho a una indemnización por incapacidad permanente. Si sufriste este tipo de accidente, es normal preguntarte cuánto paga la ART, cómo se determina la incapacidad y cuáles son los pasos para reclamar lo que corresponde. ¿Qué es una fractura de húmero? El húmero es el hueso principal del brazo y conecta el hombro con el codo. Su fractura puede afectar distintos sectores del hueso y comprometer músculos, nervios y articulaciones. Estas lesiones suelen requerir inmovilización, cirugía en algunos casos y un período prolongado de rehabilitación. Sin embargo, aun cuando el hueso consolide correctamente, pueden quedar secuelas funcionales que disminuyan la capacidad laboral. ¿Qué ocurre después del alta médica de la ART? Cuando la ART considera finalizado el tratamiento, emite el alta médica. A partir de ese momento comienza una etapa distinta del procedimiento. El expediente pasa a la Comisión Médica de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, donde se evaluará la existencia de incapacidad permanente. Durante este proceso se analiza toda la documentación médica, se realizan los controles necesarios y finalmente se dicta un porcentaje de incapacidad que servirá como base para calcular la indemnización correspondiente. Contar con asesoramiento jurídico durante esta instancia resulta fundamental para proteger los derechos del trabajador. ¿Cómo se calcula la indemnización? La indemnización por fractura de húmero no tiene un monto fijo. La legislación argentina establece una fórmula que contempla diversos factores, entre ellos: Edad del trabajador. Ingreso Base Mensual. Porcentaje de incapacidad. Normativa vigente al momento del accidente. Además, existen pisos mínimos indemnizatorios que se actualizan periódicamente conforme a las resoluciones de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo. Por ese motivo, dos trabajadores con lesiones similares pueden percibir indemnizaciones completamente diferentes. ¿Qué porcentaje de incapacidad puede generar una fractura de húmero? El porcentaje dependerá de las secuelas que permanezcan una vez finalizado el tratamiento. Entre las consecuencias que suelen valorarse se encuentran: Limitación de los movimientos del hombro. Disminución de la movilidad del codo. Pérdida de fuerza. Dolor persistente. Alteraciones funcionales del brazo. Compromiso neurológico cuando existe lesión de nervios. Cada caso debe analizarse individualmente conforme al Baremo previsto por la normativa vigente y a las condiciones particulares del trabajador. ¿Qué sucede si no estás de acuerdo con la incapacidad? Es frecuente que algunos trabajadores consideren insuficiente el porcentaje determinado por la Comisión Médica o la indemnización ofrecida por la ART. Cuando esto ocurre, la legislación prevé mecanismos para cuestionar esa decisión y continuar el reclamo por la vía judicial si corresponde. Por ese motivo, antes de aceptar cualquier propuesta resulta conveniente conocer si el monto ofrecido refleja realmente el daño sufrido. La importancia de evaluar las secuelas En muchas oportunidades la fractura cicatriza correctamente, pero el trabajador continúa con dificultades para realizar esfuerzos, levantar objetos o ejecutar movimientos repetitivos. Estas limitaciones pueden afectar el desempeño laboral e incluso obligar a modificar las tareas habituales. Por eso, la evaluación médica debe considerar no solo la consolidación del hueso, sino también el impacto funcional que la lesión produce en la vida laboral. ¿Por qué es importante contar con un abogado? Los procedimientos ante la ART y la Comisión Médica poseen requisitos técnicos y legales que pueden influir directamente en el resultado del reclamo. Un abogado especializado puede revisar la documentación médica, controlar que la incapacidad haya sido correctamente evaluada y determinar si corresponde iniciar acciones para obtener una indemnización mayor. Actuar con asesoramiento desde el comienzo permite evitar errores que luego pueden resultar difíciles de corregir. Conclusión Una fractura de húmero ocasionada por un accidente laboral puede generar importantes consecuencias físicas y económicas. Aunque la ART otorgue el alta médica, todavía queda por definir si existen secuelas indemnizables y cuál será la compensación correspondiente. Cada caso presenta características propias, por lo que la indemnización dependerá de la incapacidad determinada, la edad del trabajador, el salario y la normativa vigente. Si sufriste un accidente laboral con fractura de húmero y tenés dudas sobre la indemnización o el procedimiento ante la ART, en Valdez & Asociados podemos analizar tu situación y asesorarte para que recibas la compensación que legalmente te corresponde.
Accidentes laborales / ART / SRT

Cuánto paga la ART por fractura de húmero

La fractura de húmero es una de las lesiones más frecuentes en accidentes laborales que involucran caídas, impactos directos o manipulación de cargas. Dependiendo de la gravedad de la lesión …

El Síndrome del Túnel Carpiano (STC) se posiciona firmemente como una de las enfermedades profesionales más frecuentes e invalidantes dentro del mercado laboral actual. Esta afección de la muñeca impacta directamente sobre la productividad, la salud física y la estabilidad económica de miles de trabajadores argentinos que ejecutan de forma diaria tareas manuales de carácter repetitivo. Desde operarios en grandes plantas industriales hasta cajeros de supermercados, panaderos, costureros o técnicos, el espectro de oficios damnificados es sumamente amplio y diverso en la actualidad. Cuando esta lesión es provocada o significativamente agravada debido al desarrollo de las tareas laborales habituales, la Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART) posee la obligación ineludible por ley de brindar toda la cobertura médica integral necesaria y, además, abonar la correspondiente indemnización dineraria por la incapacidad remanente. En términos estrictamente médicos y anatómicos, el Síndrome del Túnel Carpiano consiste en una neuropatía periférica severa que es causada por la compresión sustained del nervio mediano a su paso a través del canal carpiano, un estrecho pasaje estructural ubicado en la zona de la muñeca. Esta fuerte presión interna suele originarse debido a la realización continua de movimientos manuales repetitivos, la adopción prolongada de posturas forzadas o el empleo sistemático de herramientas de trabajo. Legalmente, dentro del marco normativo dictaminado por la Ley de Riesgos del Trabajo en Argentina, el STC puede ser calificado bajo tres figuras bien diferenciadas: como una enfermedad profesional propiamente dicha si la actividad específica del empleado se encuentra expresamente listada en las tablas oficiales del Decreto 658/96; como una enfermedad laboral no listada que requiere una sólida e indispensable fundamentación técnica y prueba médica para su reconocimiento; o, en ciertos escenarios particulares, como un accidente de trabajo si el detonante original ocurrió debido a un hecho súbito, traumático y violento en el puesto de labores. Reconocer los síntomas iniciales de esta patología resulta de vital importancia para los trabajadores afectados. Entre las manifestaciones clínicas más recurrentes y alarmantes se encuentran el entumecimiento constante o un hormigueo persistente en los dedos pulgar, índice, medio y anular. Asimismo, es habitual experimentar un dolor sordo y punzante localizado en la región de la muñeca y el antebrazo, el cual posee una alta tendencia a irradiarse de forma ascendente hacia la zona del hombro. La pérdida progresiva de la fuerza muscular, la dificultad evidente para sostener objetos cotidianos sin que se caigan, una molesta sensación interna de hinchazón sin que exista inflamación visible en el exterior, y una marcada torpeza psicomotriz al realizar tareas que demandan alta precisión fina son claros indicadores del avance de la patología. Si este síndrome no es debidamente tratado e intervenido a tiempo por especialistas médicos, puede derivar de forma inevitable en una atrofia de la musculatura de la mano con carácter totalmente irreversible para el afectado. Existen múltiples causales y factores de riesgo en los entornos laborales modernos que actúan como disparadores del Síndrome del Túnel Carpiano. La presencia de líneas de montaje, ensamble o producción industrial continua encabeza las estadísticas de siniestralidad. Del mismo modo, el uso diario de herramientas mecánicas que transmiten vibraciones intensas hacia las extremidades superiores representa un severo peligro ergonómico. Los esfuerzos manuales extremos, los trabajos ejecutados de forma prolongada en ambientes con temperaturas extremadamente frías o la aplicación constante de presión física directa sobre la cara palmar de la muñeca completan el cuadro de riesgo. Ante este panorama adverso, la legislación argentina protege al damnificado mediante un esquema resarcitorio específico. La ART se encuentra obligada a liquidar una indemnización económica calculada de forma matemática estricta a través de la fórmula oficial de la Ley de Riesgos del Trabajo. Dicho cálculo se estructura multiplicando el coeficiente fijo de cincuenta y tres por el valor del Ingreso Base Mensual, el cual debe ser debidamente actualizado mediante la aplicación del índice RIPTE. Este resultado parcial se multiplica a su vez por el porcentaje exacto de incapacidad laboral dictaminado por las Comisiones Médicas, y finalmente se pondera aplicando la división de sesenta y cinco sobre la edad exacta que poseía el operario al momento del hecho o diagnóstico de la enfermedad profesional. A este monto definitivo se le deben adicionar obligatoriamente los intereses acumulados calculados a tasa activa desde la fecha precisa de la primera manifestación invalidante, garantizando así la reparación del trabajador. En nuestro estudio jurídico Valdez & Asociados brindamos un asesoramiento integral especializado para que cada damnificado por el Síndrome del Túnel Carpiano pueda tramitar de forma totalmente exitosa su legítimo reclamo ante las comisiones médicas jurisdiccionales correspondientes, garantizando siempre la correcta evaluación integral de las secuelas físicas y asegurando el cobro máximo del dinero justo que le corresponde por ley según su situación.
Accidentes laborales / ART

Indemnización ART: Síndrome de túnel carpiano

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